jueves, 1 de mayo de 2008

¡No puedo respirar!

Cada día lo soporto menos, cada día la gente me demuestra más que van a su rollo y que si su comportamiento molesta a los demás les importa nada y menos, cada día los fumadores son más molestos y casi más intransigentes que los que no fumamos.

Si es verdad que no todos son así y que muchas veces he dado con gente que se da cuenta de que el humo del tabaco te puede molestar y hacen lo posible por evitar que te llegue, que intentan “controlarse” un poco para no ahogarte con la humareda y esas cosas que deberían ser normales en todo el mundo.
Pero para mi desgracia, no es raro encontrarse con capullos que disfrutan echándote el humo encima y demostrando que ellos hacen lo que les sale de las mismísimas narices porque para eso esto es un país libre.

Desafortunadamente muchos bares se han pasado la ley antitabaco por el moño y permiten fumar en el local (lo raro es encontrar alguno donde no se permita) y los clientes no se cortan ni un pelo.
Les da lo mismo estar con niños pequeños y atufarlos con el humo, les da lo mismo que estés medio ahogado porque todo el mundo en las mesas de alrededor tuyo está fumando. Les da absolutamente igual.

En mi casa, mis padres fumaron durante muchísimos años y no uno o dos cigarrillos al día, mucho más, y jamás fumaron en las habitaciones o lo hicieron en sitios públicos y pequeños (por ejemplo, jamás fumaron en el ascensor) y ahora parece que si no lo haces es que eres gilipollas.

Queridos fumadores: fumad lo que os de la gana, yo no soy quien para pediros que no lo hagáis porque todos sabéis cuales pueden ser las consecuencias y todos sabéis que se pude dejar (y yo no soy Pepito Grillo de ningún fumador), pero hacedlo sin molestar a los demás, hacedlo teniendo en cuenta que no todo el mundo es como vosotros y que a muchos el humo nos molesta.
Sed un poco conscientes y daros cuenta que cuando se os pide que no nos ahuméis no es por capricho o por molestaros o por demostrar que somos talibanes del tabaco, es porque nos desagrada profundamente.

A mi que cada uno haga con su vida lo que quiera, como si se mete 25 rayas o se bebe hasta el agua de los floreros, pero que a mi no me moleste, que se de cuenta de que lo que hace puede molestar a los demás y que demuestre que en su casa le dieron unas nociones básicas de educación.

A los fumadores que conozco que respetan a los que no fumamos y que se dan cuenta de que pueden ser realmente molestos (y que intentan no serlo), gracias por pensar en nosotros, es una pena que no todos sean como vosotros.

1 comentario:

el_Caido dijo...

Soy fumador y estoy totalmente de acuerdo: antes que mi libertad para fumar está la salud de los que están a mi alrededor. Lo considero más un tema de educación que otra cosa. Claro, que también a veces ves activistas antitabaco con unos argumentos para darles de comer aparte... xD

Si salgo con un grupo de gente que no conozco siempre suelo preguntarles antes si les molesta que fume; si me dicen que no, procuro mantener el humo alejado, y si les molesta, pues salgo fuera del local de turno a echarme el cigarro y vuelvo.

De todos modos, me gustaría que no se dejase fumar en ningún establecimiento, sin necesidad de que esto viniese prohibido por ley; claro, que aquí entraríamos con la hipocresía que rodea a las drogas legales y el concepto de fumador de fin de semana que, casualmente (y no lo digo por ti, lógicamente xD), son siempre los que ponen el grito en el cielo por liarte un cigarro.

P.D. Voy a liarme un cigarro.