A riesgo de que con esta entrada me busque “enemigos”, creo que debo opinar sobre el tema porque me toca muy de cerca. Bien, con esto de la Campaña y pre Campaña estoy recorriendo medio Madrid y conociendo a muchísima gente de Juventudes, estoy compartiendo horas de furgoneta, comidas, risas, ilusiones y conversaciones sobre mil temas.
Hay quienes defienden la Utopía y su búsqueda y quienes, como yo, creen que ya es hora de “abandonarlo”.
Digo que ya es hora de abandonarlo porque la sociedad no busca ese fin, porque a la sociedad no le importa la Utopía, de hecho, dudo mucho de que sepan que es eso, y porque una organización como Juventudes debe ir acorde con los tiempos.
A mi, sinceramente, la Utopía me da lo mismo y no me afilié porque ande buscándola y de hecho, la primera discusión que tuve con mis compañeros de Juventudes de Coslada fue sobre esto mismo, cuando estudiábamos la Ponencia Política y los Estatutos.
Creo que como referente en el pasado estaba bien, que como ideal está bien, pero no creo que debamos seguir teniéndolo como fin porque la sociedad (que al fin y al cabo es lo que debería importarnos) no van hacia allá.
Nuestras metas deberían ser humanas, reales y acordes con los tiempos en que vivimos, como lo son muchas de ellas.
Además, hay quien comenta que no quiere luchar contra los demás, que no quiere ganar más que los demás y que le parece absurdo que no todo el mundo gane lo mismo.
Respeto su opinión pero como ya dije, yo no estoy x años en la Universidad dejándome los cuernos y pasando horas frente a unos apuntes mientras mis colegas se van de cañas para que luego ese tío que no ha hecho ni el huevo en su vida gane lo mismo que yo. No señor. Yo quiero ganar más, tener una casa más grande, viajar más, tener un coche mejor…y eso solo se consigue con esfuerzo y con horas y horas de trabajo y no creo que fuese a ser así con la igualdad de salarios porque al final España sería una escuela de vagos.
Respeto a quienes no han querido estudiar, lamento que no todo el mundo tenga las mismas oportunidades y lucho porque deje de ser así, pero nadie me va a bajar del burro y nadie me va a hacer pensar que querer (individualmente) una vida mejor es ser egoísta.
Se que hay gente que necesita “ayuda” y seré la primera ofrecérsela, pediré que se escuche a todo el mundo y, como he hecho siempre, estaré del lado de los desfavorecidos, no puede ser de otra forma.
Supongo que con esto no cumplo los “ideales del buen Socialista” y que a mi no me metieron (afortunadamente) el Marxismo y la Utopía a la fuerza cuando entré a formar parte de Juventudes, pero creo que tampoco soy de esos otros que entraron buscando un empleo, amigos o un ligue y que si estoy aquí no es por pasar el tiempo o porque me sobre el dinero y quiera pagar una cuota anual.
Además, hasta ahora creo haber estado más integrada e implicada que muchos otros (perdonad que me eche flores, sabéis que no es típico en mi) y eso supongo que será una señal.