jueves, 28 de febrero de 2008

¡¡¡Estamos que lo tiramos, oigaaa!!!

Como muchos de los que me leéis habitualmente ya sabréis, estoy “trabajando” como coordinadora de campaña con el PSOE y por eso, aparte de conocer a muchos compañeros de Juventudes, estoy (estamos) recorriendo toda la Comunidad de Madrid repartiendo publicidad, anunciando y apoyando actos, animando a la gente a votar y un largo etcétera de actividades.

Pero creo que al final lo más importante y lo que a todos nos quedará en la memoria, aparte de todos los ratos agradables en compañía y de las amistades más o menos fuertes que pueden salir de aquí, lo que nos quedará al final, digo, es el cómo es la gente, en qué piensa, sus problemas y sus deseos.

Y es que no todo en política es acudir a mil actos más o menos multitudinarios porque aunque eso sea una parte realmente importante, la sociedad siempre tiene la última palabra en una Democracia como la nuestra.

Estos días que estamos recorriendo mercadillos y algunas ciudades más o menos importantes repartiendo desde programas electorales a postales pasando por chapas, pins, caramelos y globos, nos estamos dando cuenta de que al final siempre ocurre lo mismo, la gente se fija en si das un pin de más o de menos que el partido opuesto y si tu “regalo” le convence más tienes un voto asegurado entre aquellos que normalmente pasan olímpicamente de la política, pero claro, un voto es un voto.

Pasa lo mismo que con las ferias en las que se da gratis de comer o se ofrecen muestras gratis de determinados productos, la gente va y hace cola el tiempo que haga falta con tal de conseguir aquello que se regala.

Es más, la gente se nos acerca a la furgoneta pidiéndonos camisetas, gorras, mecheros…y pocos, muy pocos, nos preguntan por la publicidad o por asuntos electorales. No se si es que ya tienen el voto decidido y quieren un “recuerdo” o si (como me temo) solo buscan el regalo.

Se que estas son las típicas cosillas de la campaña y se que España es, ha sido y será así por mucho tiempo, pero no puedo evitar sorprenderme cuando veo a la gente amontonada alrededor nuestro mientras mis compañeros y yo preparamos las bolsas lo más rápido que podemos.

En fin, todo sea porque el 9 de marzo celebremos la merecida victoria y contemos, mal que les pese a algunos, con el apoyo de la ciudadanía, aunque sinceramente, creo que más que los regalitos, lo importante está en estos 4 años que van a terminar y en los 4 que van a venir.

3 comentarios:

Thimbler dijo...

Si me das un pin voto a Zapatero.

monsieur le six dijo...

Mierda, yo ya he votado esta mañana, ya no me puedo ganar el pin :(

Anónimo dijo...

Estoy de acuerdo, la verdad, pero iría más allá: creo, muy a mi pesar, que este comportamiento únicamente refleja cierta política de subasta que se ha impuesto, en mi opinión, en esta última campaña; tanto te puedo prometer más que el contrario, tanto me vas a votar.

Los partidos políticos grandes, muy a mi pesar, de nuevo, más que personas que promueven una ideología, son ideologías promovidas por personas, grupos de interés y medios afines a sus propuestas, que nos están empujando a un bipartidismo en el que a las demás fuerzas políticas se les llama alternativas.

¿Que qué tiene esto que ver con lo del regalo de pines? Que cuanto mayor es el motor económico y mediático que te sostiene (ya sea en forma de regalos al personal o de medios de comunicación) siempre tendrás el respaldo de la población en forma de votos, por disparatadas que puedan llegar a ser tus ideas.

P.D.Es una opinión personal.