martes, 6 de mayo de 2008

No quiero guarros en mi ciudad


Creo que más de una vez he criticado lo sucios que somos y lo bien que se nos da quejarnos de lo que hacen (o no hacen) los demás mientras que nosotros somos los primeros en hacer las cosas como nos viene en gana.

Aparte del “suceso” de la caca de perro en mi portal, que por cierto, siguió hasta que esta mañana la señora de la limpieza se armó de mocho, agua y lejía y la limpió (debe ser que en mi portal todos son ciegos y analfabetos), hace tiempo que vengo observando que Coslada está muy sucia.

No es que esté sucia, no, está muy sucia.
Y no es que los servicios de limpieza de la ciudad no hagan ni el huevo porque casualmente no hago más que ver a los barrenderos dale que te pego y a las cacharras motorizadas estas que barren y limpian.
Por no hablar de otros tipos de limpiezas más exhaustivas que se llevan cada cierto tiempo o de las campañas de concienciación del reciclado y de información sobre el Punto Limpio.

El tema está en que nosotros, los ciudadanos, dejamos que la mierda nos coma y nos pensamos que podemos hacer lo que nos venga en gana.
No solo, como ya critiqué un día, con los perros (y sus excrementos) o con los escupitajos y demás secreciones, sino con la basura que depositamos en los contenedores.

Sin ir más lejos, no es raro ver que en los contenedores que tengo más cerca de casa, la gente deja bolsas con ropa, cajas de cartón, muebles destrozados…y estos, acaban ocupando parte de la acera porque “algunos” se dedican a sacar la ropa, a patear las cajas, etc.
Pero además, los contenedores que están enfrente del Centro de día Primavera, están saturados porque justo al lado acaban de abrir una frutería y depositan allí toda clase de deshechos, desde fruta picada a cajas de madera, ocupando muchas veces espacio en la acera.

Y son solo dos ejemplos de los infinitos que podríamos enunciar.

Se que los servicios de limpieza hacen todo lo posible por conseguir que Coslada tenga otra cara, pero no van a conseguir nada si no se imponen castigos serios a todo aquel que ensucie la vía pública y que no respete unos mínimos de civismo.
No creo que podamos consentir que, como pasó hace escasas semanas, alguien tire ropa sucia y usada en una calle por la que pasan todos los alumnos de un colegio público y que quede impune.

En mi opinión, con todo el respeto al trabajo realizado por la Concejalía de Medio Ambiente, deberíamos llegar a un acuerdo con “quien corresponda” y comenzar ya mismo a sancionar a quien no respete (por desconocimiento u omisión) las normas mínimas de convivencia.

Es muy triste tener que llegar a este punto, pero creo que si no queremos aprender a ser limpios en nuestra casa, nos lo deben imponer.

2 comentarios:

minglas dijo...

el problema que veo a la hora de sancionar a la gente insolidaria y guarra, es que no veo policia local por las calles. Bueno, se la ve en sus flamantes coches, pero para ver quien ensucia, donde y cómo, creo que deberian patearse las calles. Desde un coche es muy dificil ver cuando está cagando un perro en la acera.
Y en mi portal tambien había una cagadita el otro día, ademas de meadas en el ascensor frecuentemente.

Sonia dijo...

Y que como tenemos las maravillosas BESCAN que no sirven ni pa un cagao pero que quedan mogollon de chupis nos tenemos que aguantar.

Por eso decia lo de "con quien corresponda", seria necesario una cuerdo entre concejalias.

Joder, Minglas, lo de tu comunidad es tambien de traca...