Ayer el Presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero estuvo en el programa de TVE “tengo una pregunta para usted”, respondió mejor o peor a las preguntas que los ciudadanos le plantearon (eso lo dejo a la opinión de cada uno) y hoy, como no podía ser de otra manera todos y cada uno de los programas de radio y televisión se dedican a analizar su aparición, a comentar sus palabras y a juzgar como hacen siempre.
Los contertulios se posicionarán en uno u lado, serán más o menos críticos y, como de costumbre, intentarán ser o lo más benevolentes posible o lo más cruel posible, ya que en nuestro país no conocemos los puntos medios (o todos buenos o todos malos).
Pero si hay algo que he escuchado varias veces en lo poco que llevamos de día es que el programa de anoche no les ha dado ningún GRAN titular, que si, que hay muchas cosas, pero que ninguna es mucho más destacable que las demás.
Y yo, que soy de la opinión de que la política no se hace con grandes discursos y titulares, sino con trabajo, constancia y hechos tangibles, me alegro enormemente.
Creo, como ya dije en la entrada anterior, que un discurso grandilocuente, con alguna que otra frase “efectiva” que aparezca en todas las primeras páginas de la prensa muchas veces no oculta más que un vacío terrible de contenido real.
Lamentablemente no tenemos otra manera de enterarnos de lo que ocurre que mediante los medios de comunicación, y eso nos ha llevado a encontrarnos con los titulares, elegidos por los redactores para vender más y no para mostrar la realidad.
Se que los titulares siempre han existido y siempre existirán porque resumen la noticia y llaman la atención del lector, pero de un tiempo a esta parte se pretende que todo político suelte la frasecita efectiva para que el reportaje del día siguiente quede completo.
Creo que si un discurso es bueno, hay titulares si o si, lo que pasa es que no suelen ser tan llamativos como una frase lapidaria o, incluso, un insulto y el periodista debe darse el trabajo de prestar atención a todo lo que comenta el político y no a la frase pronunciada en un tono más alto que las demás.
Por tanto, independientemente de quien hable, creo que lo bueno sería que nos dejásemos de buscar titulares y que escuchásemos más a quienes elegimos para gobernarnos (para bien o para mal) en ámbitos locales, regionales y nacionales y seguramente n os daríamos cuenta de que tras ese titular que aparece en la prensa está la verdadera noticia…o la falta de ella.
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