A todos nos han hecho multitud de putadas en la vida, todos hemos discutido y hemos mandado a esparragar a mogollón de gente, pero no todos guardamos todos los posillos y no todos acumulamos mala baba.
Si, yo, que ahora mismo veo la paja en el ojo ajeno, también veo la viga en mi ojo y reconozco que soy rencorosa y que a mala baba pocos me ganan, pero yo distingo entre lo que debe ser recordado y lo que no.
Es complicado hacer esta distinción porque muchas veces guardamos chorreces y olvidamos movidas realmente graves, pero somos así. Muchas veces somos incapaces de perdonar a alguien que ha sido nuestro amigo y con quien hemos compartido lo mejor y lo peor, aunque el motivo de la discusión haya sido una tontada, y sin embargo perdonamos grandes jodiendas a personas que, realmente, no merecen la pena.
Supongo que en parte será porque depositamos mucha confianza en la otra persona, y a la mínima que nos hace (aunque sea inconscientemente), saltamos y nos lo tomamos a la tremenda, ya que pensamos que esa persona es incapaz de hacernos “daño”.
Me explico: podemos discutir seriamente con un amigo porque ha hecho tal o cual comentario de la manera más inocente, pero que a nosotros nos ha sentado como una patada porque hemos depositado toda nuestra confianza en esa otra persona y nos parece que es incapaz de decir lo que está diciendo, aunque en el fondo sepamos que no es más que una mala interpretación por nuestra parte.
Sin embargo, somos capaces de perdonar grandes putadas a personas que no nos importan lo más mínimo porque como no esperamos nada de esas personas, cualquier cosa nos parece “normal” y además, hay que darles oportunidades de disculparse y de rectificar, que todos somos humanos.
A veces, a esos que llamamos amigos, les hemos perdonado tanto y tantas veces que al final, la cosa más tonta hace que nos hartemos y que mandemos a la porra los años de amistad, porque nuestra paciencia no es infinita y no podemos estar perdonando constantemente.
Por supuesto esto no siempre es así y muchas veces ocurre lo contrario, que nuestros amigos nos perdonan las grandes cagadas porque valoran lo bueno por encima de todo y como todos somos humanos, nos equivocamos y metemos la pata mil y una veces.
No hay ninguna ley sobre el perdón, pero creo que lo que todos deberíamos hacer cuando nos vemos en el brete de decidir si perdonar (o de dar el primer paso para arreglar las cosas), es pensar en lo que la otra persona nos aportaba. Si gana lo bueno, creo que podemos perdonar casi cualquier cosa, pero si lo malo pesa más…
Y por supuesto, una vez perdonado, lo ideal sería dejar de lado los rencores y las malas babas, que al final nos acaban dejando en peor posición que quien metió la pata por primera vez.
6 comentarios:
mujer! no me guardes rencor porque te comente poco, que ya me has dado miedo :P
no se, realmente creo que yo bastante injusta especialmente con mi pareja (cuando la tengo) no le permito ni una y así me va, que no me aguanta ni el tato! asi que si, habrá que reflexionar jeje
Vaya, hombre, el buen rollo sólo ha durado un post :(
Mentira cochina monsieur!!!
no creo que por dcir las cosas claras no haya buen rollo...a no ser que queramos que todo sean jas jas y jis jis, que en ese caso...malamente lo llevamos.
No creo que por comentar cosas sobre perdonar o no perdonar ya no haya buen rollo, todo lo contrario!
Yo también tengo miedo a los saltamontes...
Un saludo
No me refería a buen rollo entre dos personas, porque no sé ni para quién va el artículo (ni quiero saberlo, prefiero no meterme). Lo que quería decir era que por un artículo "optimista", "bonito", "postivo" o como lo quieras llamar que había, ya estamos otra vez con los de signo contrario; no hace falta que lo llames "mal rollo" si no quieres.
Pero bueno, que cada cual en su blog escribe lo que quiere, era simplemente una sensación personal. Me callo ya.
Ahora resultará que mi blog no es positivo...hmmmmm...hombre, risitas y cositas moñas no hay en exceso (pa eso está Maxwell, ya sabes, empalagosidad y buenrollismo a mansalva, pero tampoco creo que todo sean cosas feuchas, noooo?
Publicar un comentario