
Es imposible resistirse, al final, en estas fechas, todo el mundo acaba hablando de lo mismo, al final es casi el tema estrella de las conversaciones entre compañeros de trabajo y estudios, de amigos, de padres e hijos, de vecinos y conocidos…
No, no me refiero al frío (normal en estas fechas), ni a la manía privatizadora de la Espe, ni a los modelitos de Leti…me refiero a la ¡LOTERÍA DE NAVIDAD!
Prepárate, ¡oh, humanidad! Al final, todos caemos, a no ser que seamos un cacho de carne con ojos o de la Hermandad del Puño Cerrado, que en ese caso, negaremos cualquier oferta de compra, ya sea de los tetraplégicos de Alpedrete o de los colegas del fútbol dominguero, ya nos la haga nuestro hermano, compañero de curro o estudiante atormentado porque no puede pagarse el viaje de fin de curso a Mallorca.
Cada año lo mismo, todos prometemos no gastar ni un céntimo en lotería de navidad, porque estamos hartos de acabar comprando hasta para el sorteo de una cesta de navidad y claro…no puede ser, que en estas fechas hay muchos gastos y tal y cual…
Bah, palabrejas que no sentimos y que jamás nos aplicamos porque cómo decir que no a nuestro amigo desesperado, que no vende ni un chavo…cómo decir que no a las participaciones que hacemos con los colegas a la hora de comer… ¡cómo decir que no a nada!
Y al final, compramos…compramos y vendemos, porque siempre cae el típico décimo que compramos para intercambiar entre la familia o el que compramos estando de viaje en Sebastopol porque… ¿Y si cae aquí?
Pero no solo nosotros, claro, también compra la esposa, el novio y los hermanos, con lo cual, al final, el día 22 de diciembre tenemos chorrecientas papeletas y participaciones que no sabemos cómo han llegado a nuestras manos, precisamente este año (este y el pasado y el anterior y el otro…) que juramos y perjuramos que no compraríamos tanta.
Si, yo me meto en el saco porque este año, ya me he hecho mayor y he comprado (y vendido) lotería, este año he decidido dejar de ser pobre (y yo que me lo creo) y comprar e intercambiar lotería con mi familia, con la de David, con los amigos y con el Surmsum Corda si se me pone a tiro.
Entre la de Juventudes, la del PSOE, la de UGT y los decimillos que se compran para consumo e intercambio personal por mucho que toque, al final siempre es lo ganado por lo jugado y pocas veces sacamos algo, ni para un café.
Pero es lo bonito, es lo que toca en estas fechas, igual que las cenas de navidad, los papás noeles y los villancicos y a mi, la excusa de la crisis no me cuela porque es en estas épocas cuando más se juega, y yo se, que por mucho que todos lo neguemos, algún Euromillón, bonoloto o cupón de la ONCE siempre acabamos echando…que lo se….
2 comentarios:
y ademas este año va a tocar algo en Coslada, por lo de las inundaciones y eso. Que el saber popular dice que donde hay alguna catastrofe, suele tocar la loteria.
Pues como a catastrofes y desgracias nadie nos gana...FIJO QUE TOCA!!!
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