viernes, 29 de mayo de 2009

La (falta de) educación de hoy día.


Cuando yo era pequeña y algún mayor nos llamaba la atención nos faltaba tiempo para irnos corriendo donde estaban nuestras madres y no separarnos de su lado hasta pasado un buen rato.


Realmente no dábamos tiempo a que ninguna persona nos reprendiera por nuestros comportamientos porque nuestras madres, abuelas o familiares varios estaban al tanto de lo que hacíamos y no dudaban en llamarnos la atención.


Si pisábamos el césped nos decían que no estaba bien, que eso cuesta mucho mantenerlo y que eso no se pisa. Punto. No necesitábamos horas de razonamientos para dejar de hacerlo.


Si jugábamos con el agua y la malgastábamos, enseguida nos decían que hay escasez, que hay que valorar el agua y que está bien que la bebamos o que nos refresquemos, pero que no la usáramos como si fuese algo sin valor.


Y así con todo.


Pero ahora no, ahora los niños necesitan que los mayores les razonen por qué no se hacen las cosas, ahora los niños no necesitan bajar con mayores a la calle y campan a sus anchas, jugando en cualquier parte y con cualquier cosa, sin conocimiento alguno de lo que cuesta o de lo que está bien y de lo que está mal.


Realmente no creo que sean los niños los que necesitan que los mayores les razonen las cosas, sino que son los padres los que han optado por tratarlos como si fueran personas mayores, deciden hablarles como si pudieran comprender lo mismo que ellos y lo que es peor, les dejan la misma libertad que la que tendrán cuando cumplan 18 años.


Está bien que no se enseñe a golpes, no hace falta llegar a esos extremos. Los niños son niños y tienen que hacer trastadas, pero los padres deben hacer de padres y controlar y educar a los hijos, porque si no, ¿para qué se tienen?


Como digo, estoy totalmente en contra del azote para educar. A mi no me educaron así, pero tampoco me educaron con razonamientos y discursos. Hay cosas que se enseñan con un no. Serio, que imponga.


Dentro de unos años les explicaréis a vuestros hijos por qué los dueños de los perros pisan el césped y ellos no (si es que por aquel entonces ya hay una respuesta), pero hasta entonces, creo que los padres deben ser conscientes de que un niño no es un adulto y que educar no es dar cachetes ni hablar como se habla con una persona de nuestra misma edad.


El respeto se inculca desde pequeños y se inculca sobre todo predicando con el ejemplo, algo tan poco usado hoy día…



Creo que me hago mayor...

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