martes, 28 de abril de 2009

¿De verdad esta es la fiesta nacional?


Aunque un poco empañado por el tema de la gripe porcina y por la llegada a España de Carla Bruni y su marido el francés ese que sale en las fotos, todos los telediarios han dado cuenta del inicio de la Feria de Sevilla, con los farolillos, el pescaito frito, los trajes de lunares, los oles y eles, el gitaneo, la muchedumbre, la peste a fritanga, los graciosillos de turno…vamos, lo típico.


Y supongo que también habrá corridas de toros (typical spanish pandereta), como en toda fiesta española que se precie, faltaría más.


Pues bien, a estas alturas de la vida y me he dado cuenta de que aún no había escrito en este blog sobre las corridas de toros y creo que ya va siendo hora de que lo haga, siendo algo tan típico de nuestra tierra y sobre todo, siendo algo que todo español que se precie debe disfrutar al menos una vez en la vida (como peregrinar a La Meca en el caso musulmán).


Sinceramente, yo optaba por prohibir las corridas de toros y todos los festejos relacionados con el maltrato animal (como maltrato incluimos tirar cabras desde los campanarios, echar toros al mar, ponerles fuego en las astas y demás prácticas que según algunos desalmados no atentan contra el animal).


Centrándonos en las corridas de toros ¿Por qué prohibirlas? Pues porque creo que los animales sufren, que son maltratados, mareados, desangrados y finalmente muertos después de indecibles males.

Porque creo que quienes van a “disfrutar” de una corrida no son más que unos sádicos que solo buscan ver como matan a un animal, cuando a buen seguro, a su perrito lo tratan mejor que a sus propios hijos. Ironías de la vida.

Y porque los toreros, los banderilleros, picadores y demás chusma que se gana la vida haciendo el salvaje no merece otra cosa que lo que muchos reciben: un buen par de cornadas.


Por si fuera poco se ha creado un negocio paralelo de toreros que aparecen en la prensa rosa rodeados de chicas más o menos fáciles y más o menos bonitas, reciben dinero a cambio de exclusivas y encima son vitoreados y aclamados como héroes por ¿jugarse? la vida en el ruedo.


Los ganaderos podrían ser los más afectados, pero sinceramente, las grandes ganaderías sacan los toros con cuentagotas y a buen seguro tienen fortunas más que suficientes como para reconducir su negocio hacia otra parte mucho menos salvaje.


Creo que ya es hora de que alguien se ponga manos a la obra y empiece a retirar las corridas de toros de las fiestas de los pueblos (ahora que se inicia el periodo de fiestas de pueblos) y que haga oídos sordos a los vecinos que reclaman esta salvaje tradición.


No es el que a quien no le guste que no mire, es que ellos, con sus corridas, sus encierros y sus costumbres están ocupando un espacio que es de todos (tanto en la vía pública como en las televisiones) y que quienes estamos en contra de ello no tenemos por qué financiar.


No valen excusas de tradiciones, de costumbres o de fiestas, porque de esas tres cosas estamos sobrados en España y no creo que haga falta matar un animal para disfrutar una tarde.
Tampoco valen excusas de que los animales son eso, animales y que habría que ver como matan a los que viven en granjas y son destinados al consumo.
No me vale porque es una muerte salvaje, no hay más que meterse en Google y buscar imágenes de los toros, desangrados y agotados. Provocado por personas que encima son jaleadas por el público. Impresionante.


Sinceramente, creo que el día que España no tenga ni una sola corrida de toros habremos ganado muchísimo en civismo, en educación y en respeto, cosa que quienes se dedican a ese mundo dudo mucho que tengan…y que consigan tener.

No hay comentarios.: