lunes, 30 de marzo de 2009

Libertad y censura en una misma persona.


Llevo unos días de reflexión intentando encajar una noticia que el otro día me dejó poco menos que alucinando y la verdad es que aún no se por donde pillarla, si es que puede cogerse por alguna parte.


Supongo que casi todos defendemos la libertad de expresión, que comprendemos que cada persona tenga sus propias ideas y en cierto modo las aceptamos (salvo algunos que me he encontrado por ahí…), dialogamos sobre temas en los que hay confrontación y no dejamos que la sangre llegue al río (a no ser…).


Pero hay otros tipo de personas que no son así y que son incapaces de dejar en paz a quienes hablan con total libertad, a quienes expresan sus ideas desde el respeto o si vamos más lejos, hay quienes son incapaces de comprender que, con el simple uso de la palabra, en ocasiones tengamos que defendernos de los ataques continuos de otras personas que no buscan el diálogo, sino la agresión.


Pues bien, estas personas, que sin conocernos de nada se permiten el lujo de censurarnos y de pretender darnos tirones de orejas por algo que hemos escrito con total responsabilidad y sin pedir apoyos a nadie, luego son capaces de llevar a cabo tareas que exigen cierto grado de libertad a la hora de exponer las ideas.


Y es algo que yo, desde mi ignorancia, no comprendo. No comprendo como hay quienes aparecen de la nada para censurarnos y para intentar ponernos en ridículo y luego son los encargados de defender unas ideas, de publicarlas y de ser la voz de unas cuantas personas que quizás, desean ver algo más que unas palabras bonitas.


No digo que en su momento mi comportamiento fuese el más apropiado, por supuesto, pero creo que todos deberíamos mirarnos un poco nuestro propio ombligo y comprender que si nos creemos capaces de llamar la atención a quien se expresa libremente (y que no utiliza el nombre de un colectivo para hacerlo) en un tono tan sumamente prepotente, difícilmente conseguiremos que el trabajo de un grupo luzca como tal y que no se apliquen censuras “por el qué dirán”.


Si, hay que ser políticamente correctos, pero también hay que saber elegir y creo que en ocasiones se cometen unos errores garrafales que van a perjudicar a un colectivo. Lo que ocurre es que pocas personas sabrán lo que se cuece…

2 comentarios:

monsieur le six dijo...

Sonia, tía, como no te expliques mejor, no hay quien entienda lo que pones. ¿Qué pasa? ¿Te has peleado con algún compi de las juventudes socialistas o algo así?

Sonia dijo...

Jajajajaja! lo se, quizás me ha quedado una entrada en clave...

Qué va! Afortunadamente con los compis de Juventudes estoy genial, lo que pasa es que hace tiempo me pasó algo con una persona (que nada tiene que ver con Juventudes) y resulta que ahora va a ser la "cara" de la expresión de un grupo numeroso de personas...cuando esa persona intentó censurarme!!

Es un estado de flipe generalizado. Se que a veces soy dificil de entender ;-)