martes, 28 de agosto de 2007

De rutinas y variaciones


Husmeando por el universo blogger he encontrado un artículo en el que se hablaba de los rituales, aquellos que realizamos todos los días y que por la fuerza de la costumbre al final han pasado a ser movimientos mecánicos a los que no damos mayor importancia…hasta que un día ese ritual es diferente.

Quien escribió ese artículo (creo que era un hombre) comentaba su ritual con la toalla después de la ducha diaria. Y si, es cierto…recordando los pasos que doy cada vez que salgo de la ducha me he dado cuenta de que nunca lo cambio, de que siempre empiezo y termino de la misma forma, de que siempre recorro el mismo camino. Y es curioso.

Pero lo más curioso es lo que ocurre cuando alguien realiza esa tarea por ti, cuando por ejemplo, alguien te seca al salir del baño, o mismamente, cuando otras manos te lavan y recorren el mismo cuerpo pero de diferente manera.

Otras manos están haciendo lo que para ti es algo rutinario, algo que no te hace sentir nada en especial…pero en este caso si que se siente. Aparte del innegable trasfondo erótico que tiene ser lavada o secada por alguien una se da cuenta de que aquello a lo que no prestas atención puede ser una fuente de sensaciones ya que cosquilleos, caricias…aparecen donde antes solo estaba la rutina.

Y claro, esto ha hecho que me de cuenta de que muchas veces nos centramos en las costumbres, en las rutinas y que ubiquemos cada cosa y cada acción en un contexto.
No es así, todas las cosas pueden cambiar de contexto y pasar de ser una rutina a una actividad realmente placentera.

Supongo que la próxima vez que me duche me daré cuenta de lo que hago y quizás darme la crema hidratante o pasarme la esponja con jabón deje de ser una acción mecánica.

2 comentarios:

monsieur le six dijo...

Es natural que repitamos los mismos procesos, porque si sabemos que algo funciona, no vamos a arriesgarnos a cambiarlo. Sin embargo, para recuperar el encanto de las cosas, evidentemente deberíamos introducir variaciones. Esto es especialmente cierto en el sexo, donde tan importante es la novedad y la variación, para no aburrirse de hacer siempre lo mismo.

Thimbler dijo...

Pos de acuerdo con ambos de vosotros, eso si, que yo no me entere de que os sobeteáis en mi ducha!! :D:D Que eso es pecado!!