miércoles, 12 de marzo de 2008

¿Quieres ver lo húmeda que estoy?

El otro día, mi madre, que no usa su móvil más que para llamar y recibir llamadas de la familia o para mandarnos algún que otro SMS recibió un mensaje de texto en el que una chica llamada Beatriz (por ejemplo) se ofrecía a enseñárselo todo mientras se tocaba porque estaba muy húmeda y quería hacer realidad todas sus fantasías. Claro, ella hacía eso si tu mandabas un mensaje de texto a tal número con tal palabra clave, así podrían sangrarte infinitos euros en el caso de que picases.

Pero ella no es la única que los recibe, no. A mi me llegan con relativa frecuencia mensajes similares en los que chicas, chicos y grupos se ofrecen a enseñármelo todo, a tocarse, a demostrarme lo cachondísimos que están y las ganas que tienen de hacer realidad mis fantasías.

Un ejemplo del tipo de mensajes que he recibido podría ser: Hola, soy xxxx y estoy tocándome en casa, ¿quieres ver cómo lo hago?Estoy super húmeda. Manda un mensaje con la palabra tetaculopedopis al 4489 y hablamos.

Bien, esto no sería raro si yo hubiese solicitado algún servicio de este tipo en algún momento porque ya se sabe cómo funcionan estas cosas: un día te alegran la vista con un mensaje subido de tono y mañana, como pides más, te soplan 3 euros (como mínimo) por enseñarte una tetilla.

Pero es que yo jamás he recurrido a estas cosas para “alegrarme el día” o para animarme en momentos de “soledad”, es más, siendo sinceros, jamás he pagado por ver porno porque con la cantidad que hay “de gratis” me parece una absurdez pagar y mucho más tratándose de culos y tetas.

Pero no voy a eso, no quiero hablar de la gratituidad del porno, quiero hablar de cómo estas “empresas” consiguen hacerse con los números de teléfono y de cómo nos bombardean con este tipo de mensajes.

Yo no he dado mi número a ninguna compañía, mi móvil no es de contrato y no me cobran por recibir estos mensajes, pero no quiero que esta (ni ninguna) empresa me mande publicidad al móvil, bastante tengo con Internet, con las llamadas a mi teléfono fijo y con la propaganda del buzón como para encima aguantar SMS.
Además, no quiero ni intentar "darme de baja" de este servicio que no he solicitado porque se que perdería tiempo y dinero a cascoporro, porque como todos sabemos, estas cosas salen gratis cuando no haces nada y por un ojo de la cara cuando quieres darte de baja (cosa imposible, evidentemente).

Luego vendremos quejándonos de que los niños ven contenidos inadecuados para su edad y de que antes de dejar de ver a Pocoyo ya están echando caliqueños por las esquinas y pensando en el culito de la vecina porque nos lo ponen en bandeja hasta cuando no lo pedimos.

2 comentarios:

Thimbler dijo...

Si.

Carlos dijo...

A mí me ocurre lo mismo, cada cierto tiempo me llama una tal fulanita diciendo que se alegra de haber conseguido por fin mi número (?) y que está como una cerda en casa, chorreando perdida la pobre, esperando a que llegue su semental (yo).

...descubrí que era mentira porque era demasiado bonito para ser verdad...