miércoles, 31 de octubre de 2007

Very typical Spanish

Hoy toca hacer un análisis y reflexión sobre uno de los lugares más clásicos de la cultura española: los bares.

Hace algunos años ir a un bar era algo natural, tomarse un chatillo de vino o una caña con aceitunas cada domingo formaba parte del “ritual” social.

Los bares podían ser más o menos cutres, con palillos, servilletas y serrín en el suelo o algo más “inn”, pero eran el lugar donde juntarse con los amigos a echar unas cartas, a ver el partido de liga o a charlar tranquilamente.

Pero ahora esto ha cambiado y ya son solo un lugar donde van los abuelos a pasar las horas muertas acodados en la barra junto a un chato recordando lo que era la vida en su juventud (si yo tuviera veinte años menos, moza…).

Ahora son un lugar que de cutre, oscuro y abandonado nos da “repelús” y en el que jamás entraríamos por miedo a “contagiarnos” algo.

Ahora preferimos tomarnos una caña en una cervecería o un pub, preferimos charlar en un club y desconocemos el uso de los palillos.

Pero cosas de la vida, el sábado estuve comiendo con mi familia en un restauran donde la cantidad de comida en el plato es inversamente proporcional a la longitud del nombre del mismo en la carta y luego, pasé gran parte de la tarde-noche en un bar de los que hablo arriba.

Era un bar de esos en los que te ponen tapas con la cerveza (tapas que nada tienen que ver con la cocina de autor, por supuesto) y donde se pueden pasar las horas muertas charlando con los amigos sin necesidad de dar voces o de salir con el monedero vacío.

Y no era cosa de cuatro amigos alternativos que pretenden recuperar las costumbres típicamente españolas, no, ese bar y todos los de la zona (Gran Vía-Tribunal-Chueca) estaba llenos de jóvenes que como nosotros, buscaban un lugar donde comenzar la noche y donde picotear algo.

Y es que a pesar de la cocina de autor triunfe, los jóvenes no podemos ir a esta clase de restaurantes cada vez que salimos de fiesta y además, cada vez somos más los que huimos de la comida basura, por lo que algo tendremos que hacer…y creo que hemos dado en el clavo…volver a los bares tranquilos donde iniciar la fiesta del sábado, donde sentarse a leer un buen libro o donde charlar con un amigo dejando pasar las horas sin apenas darse cuenta.

4 comentarios:

monsieur le six dijo...

Bueno, en realidad no ha cambiado tanto la cosa. En España no se le llamaba "pub", pero siempre ha existido el término "taberna", que es donde tradicionalmente los amigotes se iban de juerga, aunque es cierto que a media tarde ya no es tan típico ir a los bares donde ponen tapas como antes. Ahora se prefiere deambular por las tiendas, matar el tiempo en los bancos de algún parque o paseo... falta de presupuesto, supongo.

De todas formas no sé si un bar es el mejor sitio para ponerse a leer un libro...

Carlos dijo...

Precisamente, por la zona de los Barrales, en la misma calle que el Gran Café, han reciclado unos frutos secos en un barcito pequeñín y muy barato, en el que además ponen tapas decentes y abundantes. Se llama Vía 22 o algos así.

Se ha convertido en poco tiempo en nuestro destino predilecto, así que si vas por ahí alguna tarde es posible que nos encuentres.

Sonia dijo...

Pues precisamente esta tarde he quedado con una amiga y pensaba ir a algun bar por esa zona...me has dado la IDEA!!!!

Si esta tarde andas por alla, asaltame o algo y hacemos encuentro bloggero!! xDDDDDd

Luis Diez dijo...

Me uno a tu vindicación de estos lugares de reunión. Por fin algo "typical Spanish" no nos llena de sonrojo.
Cordiales saludos