lunes, 22 de febrero de 2010

Chiari. Operaciones y cosas.


Como bien sabréis (algunos si y otros no), mi madre acaba de pasar por quirófano porque ella, como otras muchas personas (pocas, ya que es una enfermedad rara) padece la malformación de Arnold Chiari.

Tras varios años de indecisión y después de que la doctora Paloma Pulido nos viera en su consulta del Hospital de La Princesa, mi madre decidió operarse.

Estos días he pensado seriamente de qué manera contar esta historia, si contarla o si no contarla...pero debido a que cuando publiqué mi anterior entrada en el blog hablando sobre Arnold Chiari recibí algún que otro comentario ligeramente molesto, he decidido publicar el cómo y el qué ocurrió. Para que no me vuelvan a tachar de mentirosa más que nada.

La operación duró unas 6 horas (una eternidad para mi padre y para mi que fuimos quienes estuvimos esperando fuera), pero afortunadamente todo ha salido perfecto y una semana después del paso por quirófano mi madre ya está en casa. Y eso es lo único que me importa.

Efectivamente, tal y como nos dijo la Doctora Pulido, la cogieron tejido de los muslos para hacerla un autoinjerto en la capa que recubre las amígdalas cerebelosas. Tal y como nos dijo la Doctora Pulido, lo más doloroso está siendo la recuperación de las "heridas" de las piernas, y tal y como nos dijo la Doctora Pulido, la recuperación va lenta.

Poco a poco va recuperando la movilidad en el cuello, a pesar de la rigidez y de los ligeros mareillos que tiene de vez en cuando. En un principio los puntos de la cabeza y las grapas de las piernas se los retirarán el viernes, 14 días depués de la operación.

Si quitamos el día de la operación y las 24 horas que pasó en reanimación, la verdad es que todo ha sido mucho más sencillo de los que nos esperábamos, hemos pasado momentos muy muy duros, pero hemos estado unidos y en ningún momento nos ha faltado un hombro o una palabra de ánimo. Gracias a todos.

Ahora, por el momento, los dolores no han aparecido, no toma calmantes y todo, afortunadamente, está bien. Dentro de un mes, cuando volvamos al hospi para la primera revisión podremos hablar más, pero si que es cierto que puede reírse, toser y hacer algún esfuerzo (pocos la dejamos hacer) sin dolor. No más allá de los propios del paso por quirófano.

Es cierto que pasó unos cuantos días en la cama, sin podre moverse y necesitando ayuda para hacer todo, pero poco a poco, primero sentada y luego caminando con ayuda ha superado todos los obstáculos. Sinceramente, mi madre es muy fuerte.

Además de ofrecerme para resolver todas las dudas que cualquier lector tenga, quiero aprovechar para dar las gracias (como si me hubieran dado un premio) a la doctora Paloma Pulido, a todo el personal que estuvo en quirófano (planta 8), a los de reanimaciín (planta 5) y a todos los médicos, enfermeras, auxiliares, estudiantes, limpiadores, celadores, etc. de la planta 7 (Concha, Carmen, Emilio, Mamen, Rocío...) porqque habéis hecho un trabajo digno de los profesionales que sois, porque nunca os ha faltado una sonrisa o una ayuda y porque en 10 días ha dado tiempo a mucho. Gracias, muchas gracias.

Pero como todo tiene un pero en esta vida, si hay que poner un suspenso a alguien, yo se lo daría al doctor Pascual, que con su obsesión por dar altas a diestro y siniestro olvida que el está para curar, no para mandar al personal "a estar sentado en el sofá de su casa".
Afortunadamente el resto del equipo es mucho más racional que el.

Y por supuesto, no me olvido de Carmen, la primera compañera de habitación de mi madre, de su hija y de su hijo, de las nietas...y de su compañía y apoyo!!
Y tampoco de las Cármenes madre e hija, que viniendo desde Cartagena dan muestra de que lo que nosotros pensamos que es un drama se queda corto si lo comparamos con otros. Ánimo.

Hasta aquí la historia. Os pondré al día poco a poco.

No hay comentarios.: