Quizás esta entrada no pegue aquí y lo haga más en Maxwell, quizás sea demasiado personal, escueta, quizás la comprendáis o no, como siempre pasa con los balances personales del año.
Quizás debería haberla publicado unos días antes, en los últimos coletazos del 2009, pero, sinceramente, no he tenido cuerpo (y nunca mejor dicho, he permanecido en un estado medio gripal raruno).
Como bien ha comentado Pablo en su blog (Monsieur le six), creo que más que dedicarnos a hablar sobre el mundo, deberíamos limitarnos a hablar sobre nosotros mismos, ya que todos sabemos lo que ha ocurrido (o no) en el 2009.
Para mi ha sido un año más, no bueno y no malo. Simplemente una muesca más en el calendario.
2009 ha sido un año de amor sin codiciones, de recuperar gente perdida, de olvidos y recuerdos, de ilusiones, de política, de planes estropeados, de planes realizados, de superaciones personales, de malas y buenas noticias, de desenmascaramientos, de broncas, de pérdidas de confianza, de Astra, de mantitas, de nombres, de reuniones, de mentiras, de mails, de horas en el PC, de agrupación, de afiliacion definitiva, de escapadas, de amistad, de familia, de independencia, de 2 en 1, de médicos, de pruebas, de hospitales, de pastillas, de felicidad, de despreocupaciones, de descubrimientos, de Navarra, de Asturias, de familia, de risas, de pocos llantos, de lectura, de gastronomía, de perfeccionamiento, de cocina, de tecnología, de hartazgos, de reventones con quien menos lo merece, de "sa rompido", de embarazos sorpresa...cada día ha sido diferente y me es realmente complicado conseguir hacer un resumen, ya sea por palabras, ya sea por temas.
Solo espero que en el 2010 pueda cambiar las cosas que no van bien, dejando las demás como están o mejorándolas (que la idea se tiene, solo faltan los medios).
Que el 2010 a pesar de empezar con hospitales termine con risas incansables y sin dolores (mami...).
Que nos volvamos a ver las caras después de tanto tiempo y que todo esté bien, como siempre.
Que sigamos descubriendo mundo, tu y yo, nosotros. Con ellos o sin ellos.
Que siga formando parte de lo tuyo, de lo mío y que tengamos lo nuestro.
Que tenga un trabajo, remunerado y valorado. Sea el que sea.
Que otros terminen su trabajo, por excesivo, por inmerecido o por descanso merecido después de tantos años.
Que TODOS seamos felices. Y que los que no estén dentro de este TODOS les den morcillas. Que ya está bien, hombre.
lunes, 4 de enero de 2010
Balance.
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