
Ya solo falta mezclarlo con la religión y tenemos el perfecto coctel explosivo. Me refiero a que ya hay quien ha mezclado el fútbol con la política y a que tan solo necesitamos sumarle la religión para tener la Santísima Trinidad de cualquier bronca.
Resulta que al presidente del F. C. Barcelona le gusta más meterse en saraos que a un tonto un lapicero y después de tener sus más y sus menos con el Presidente de Cantabria ahora ha tenido palabras con el de la Junta de Extremadura.
A Joan Laporta se le ha visto el plumero y es que a este tipo no le gusta el fútbol, lo que le mola es la política independentista, le mola meter bulla con sus declaraciones de catalanista de pro y pasa olímpicamente de otros asunto que si que le afectarían como presidente de un club de fútbol.
Además, si no recuerdo mal, ya ha tenido sus más y sus menos con los ultras de Barça, mas más que menos, porque parece que los trata como a sus propios hijos.
Personalmente creo que no hay peor cosa que meterse en berenjenales políticos estando en el mundo del fútbol o en el de la religión y si ya estás metido hasta las tranzas, deja uno de los dos mundos, que si no ni se come ni de deja comer.
Y ojo, no lo digo por ser madridista y por no compartir las ideas independentistas de estos sñores que defienden a capa y espada su diferencia y su ruptura, sino que opino desde los ojos de una persona aficcionada al fútbol y con ideas políticas.
Joan Laporta ya no sabe que decir ni en que fregado meterse con tal de aparecer en la prensa, le da lo mismo demostrar su poca educación en un estadio que en las páginas de política. Y así no vamos a ninguna parte. Mejor que cierre el water, señor Laporta.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario