Hoy, lunes de resaca post-congresual, podría hablar de mi fin de semana, echar pestes sobre mil temas (ya sabéis que me encanta) o dedicarme a otros temas, pero no, hoy creo que toca hablar del Congreso del PSM.
Lo primero, yo no asistí y todas las noticias que tengo provienen de medios de lo más dispar y no están contrastadas con los “protagonistas” más que nada porque son algo inaccesibles y seguramente, si hablo con quienes asistieron como delegados o como invitados, serán incapaces de darme una visión sin que medien sus opiniones o simpatías personales.
Bien, este Congreso se presentaba como una simple formalidad, ya que, ami modo de ver, estaba más que cantado que Tomás Gómez iba a ser reelegido (para alegría de muchos y para decepción de otros), estaba más que cantado que Tomás está respaldado por Ferraz y que pobre del que se atreva a meter las narices.
La Ejecutiva, según creo, no tiene mayor misterio…colegas y no tan colegas para intentar que las aguas del PSM estén tranquilas y para callar la boca a los más molestos y protestones. Eso si, enhorabuena a Ángel Viveros, nuestro alcalde, por entrar en la Ejecutiva como vocal.
Y poco más, aunque ahora toque trabajar para ganar en las próximas elecciones autonómicas, creo que también es hora de que aquellos a quienes nosotros elegimos (o eligieron) en su momento, no se miren tanto al ombligo y por una vez, olviden los despachos y los puestos y apuesten por quienes rompen papeles.
Si no se les apoya, por lo menos, no se hagan comentarios y no se les deje con el culo al aire.
Dejémonos de buscar igualdades y defendamos, por una vez en la vida, lo diferente, lo independiente y lo que creo que debería ser el espíritu rebelde porque de nada vale hacer comentarios para quedar bien con un grupo cuando con el tuyo no estás cumpliendo ni mínimamente.
Supongo que mucha gente entenderá a lo que me refiero, a algunos os gustará y a otros no. Pero sinceramente, creo que si lo que queremos es diálogo, hay que saber escuchar tanto lo agradable como lo que no lo es.
Pero en fin, es hora de callar, de aguantar y de trabajar, aunque la duda siempre esté sobrevolando…
Y en otro orden de cosas…espero la rectificación de
1 comentario:
¡Vaya cambio de imagen!
Publicar un comentario