viernes, 7 de diciembre de 2007

No eran los gases...es el divorcio!

Esta entrada debería dedicársela a todos los Concejales de Medio Ambiente y demás personas que trabajan en algo relacionado con el tema, y en efecto, para vosotros va.

Y es que según un estudio, divorciarse perjudica al medio ambiente.

No es que yo lo diga porque me he levantado con el día graciosote, es que lo dice un estudio que han llevado a cabo determinados científicos de la Universidad de Michigan, en Estados Unidos.

¿Por qué ocurre esto? Pues por la sencilla razón de que al separase por lo menos una persona de la pareja crea un nuevo hogar (no es plan de seguir viviendo juntos, claro) y eso hace que el consumo energético aumente.

Como datos, alarmantes donde los haya puedo comentar que en el año 2005 los hogares de los divorciados estadounidenses gastaron un 56% más de electricidad y agua por persona que en los hogares donde residen parejas y además usaron un 61% más de recursos energéticos que antes de su separación.

En caso de funcionar de igual manera que antes de la separación se habrían ahorrado más de 73.000 millones de kilovatios/hora de electricidad y 2,3 billones de litros de agua.

Así que, nada de divorciarse y mucho menos irse a vivir sin la pareja (o ex pareja), que se contamina mogollón y no está el horno para bollos.

Propongo que desde los Ayuntamientos y demás órganos de gobierno se lleve a cabo una campaña conjunta con la Iglesia para frenar a los malditos herejes contaminantes que además de ofender a Dios con su separación, ofenden al Medio Ambiente.

Ya está bien hombre, guarros, que sois unos guarros.

2 comentarios:

monsieur le six dijo...

Estos americanos son la polla. Con tan de extender sus criterios moralistas se sacan de la manga hasta lo del calentamiento global. Como si a la hora de separarte tuvieras que pensar en eso para no hacerlo. Ahora, firmar el protocolo de Kyoto no, no, que les puede dar algo. En fin.

Anónimo dijo...

Eso es. Para Kyoto no, pero para hacer estudios gilipollas de perogrullo son los primeros.